lunes, 14 de abril de 2014

EL CAMBIO

Yo tenía una época en la que estudiaba, lo justo pero lo hacia y aprobaba. No me iba mal, no me quejaba. Bueno si, pero me quejaba de la poca libertad que tenia en casa.
Ahora me quejo con razón, me quejo de lo gilipollas que soy, de lo cobarde que he sido por no decir las cosas en su día y a su hora.
Y me seguiré quejando, no de tomar las decisiones correctas o equivocadas, porque al fin y al cabo fallos tenemos todos, no somos perfectos y todos la cagamos.

Podéis pensar que esto es mierda de esa barata, quejas como las de todos los niños de papá en el Twitter o cosas de esas absurdas que se ven en la red. Pero sinceramente, me la suda lo que penséis, me la suda lo que digáis de mi o de mi vida. Podéis hablar,cuchichear y reír todo lo que queráis porque el que te quiere, te quiere como eres y le da igual lo de fuera... Y no se porque hablo en plural si todo esto va para una persona en concreto, aunque no lo vaya a leer.

Bueno el caso es que aquí sigo, escribiendo mierda porque quiero encontrar el puto momento en el cual pase de cagarla a diario a ser medianamente feliz. Tampoco se si quiero ese momento, porque ahora veo que esa felicidad era una farsa y que verdaderamente soy feliz cagandola, porque si no es así esto no tiene sentido alguno. Creo que el texto está perdiendo coherencia, pero que más da? Que tengo yo de coherente? NADA, nunca, en la vida he tenido nada de coherencia. Siempre he buscado, o intentado buscar, mi camino paso a paso, día a día, yo era feliz así y no me daba cuenta... Viviendo el puto día a día!! 
Y he tenido que comerme más de un año de mierda para darme cuenta de todo esto... No estoy diciendo que contigo mi felicidad no fuera sincera, me has dado buenos momentos pero la mierda que me he comido solo la se yo, y eso no me lo quita nadie. 


 ¿¿¿Y AHORA QUÉ???

Ahora ven tu a recuperar mi vida porque he dejado a gente atrás por ti, bueno no están atrás, se que solo tengo que pasar a recogerlas para que vuelvan al tren de mi vida, pero ya no están al alcance de la mano, ya no están como antes.
Llegaste y revolucionaste mi vida para bien, o eso creo. Luego me la amargaste, y aquí sigo, amagado porque crees que tienes la solución de mi vida en tus manos, cuando el problema has sido tu. Y no te estoy echando las culpas de nada, aunque se que no lo parece. Me las estoy echando a mi mismo por no ver las cosas a tiempo...